Los científicos utilizaron videojuegos para enseñar a los niños la empatía

Los videojuegos tienen una mala reputación por ser violentos y adictivos. Pero seamos sinceros: los niños los aman. Son entretenidos, alivian el estrés y son una excelente manera de pasar tiempo con amigos. Dado que el amor por los videojuegos no va a ninguna parte, un equipo de investigadores decidió ver si podían usar los videojuegos para siempre. Resulta que sí pueden.

Game On

Según los datos de la Kaiser Family Foundation, los niños de entre 8 y 18 años acumulan más de 70 minutos de videojuegos a diario. Es durante estos años que tiene lugar el desarrollo cognitivo y emocional crítico, y algunos temen que los estímulos intensos de los videojuegos puedan poner en riesgo el cerebro de los niños. Es por eso que los investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison decidieron ver si podían usar los videojuegos para un desarrollo emocional positivo diseñando un juego para aumentar la empatía de los niños.

¿De qué trata todo esto?

Imagínese esto: un robot que explora el espacio se estrella en un planeta desconocido, dejando su nave espacial inutilizable. ¿La única forma de repararlo? Establecer una relación emocional con los habitantes extranjeros locales. El problema es que el robot y los alienígenas hablan idiomas totalmente diferentes. Afortunadamente, las expresiones faciales de los alienígenas son notablemente parecidas a las de los humanos. Para ganar el juego, los niños tienen que aprender a identificar el tipo y la intensidad de la emoción que muestran las caras del alienígena, ya sea enojo, miedo, felicidad, sorpresa, disgusto o tristeza. La esperanza era que mientras jugaban, los niños aprenderían a comprender mejor las emociones de sus compañeros humanos.

Para el estudio, los investigadores asignaron al azar a 150 estudiantes de secundaria a dos grupos. El primer grupo jugaría el juego experimental de entrenamiento de empatía, que se llamaba “Cristales de Kaydor”, mientras que los investigadores midieron la precisión con la que identificaron las emociones de los personajes. El segundo grupo jugó el juego de rol de acción comercialmente disponible “Bastion”, que no está diseñado para medir la empatía. Los investigadores hicieron que los niños jugaran sus juegos asignados durante dos semanas. Tanto antes como después del período de estudio, los investigadores escanearon los cerebros de los niños en una máquina de resonancia magnética para ayudarlos a medir la conectividad cerebral, especialmente entre las áreas asociadas con la empatía y la regulación emocional. Durante cada exploración del cerebro.

No puedo luchar contra este sentimiento

Los resultados, que se publicaron en Nature Journal npj Science of Learning, revelaron que los niños que jugaron “Crystals of Kaydor” durante dos semanas mostraron una mayor conectividad en las redes cerebrales relacionadas con la empatía y la toma de perspectiva que los que jugaron el otro juego. Además, algunos jugadores de “Crystals of Kaydor” también mostraron más conectividad en la regulación de la emoción, y estos jugadores también mejoraron más en su prueba de empatía después de jugar el juego de vídeo. Los niños que no mostraron un aumento en la conectividad cerebral no mejoraron sus calificaciones en la prueba de empatía. Eso demuestra que si bien los videojuegos pueden ayudar a algunos niños a desarrollar habilidades de empatía, no es una cura para todos.

Richard Davidson, profesor de psicología y psiquiatría en UW Madison, explicó en un comunicado de prensa que la enseñanza de la empatía es el primer paso para ayudar a cambiar los malos comportamientos al provocar la necesidad de ayudar a otros en necesidad. Establece que “si las personas no empatizan o no cuentan con la capacidad de poder empatizar con las dificultades y los problemas de los demás, la motivación para ayudar no surgirá”. Al enseñar habilidades de empatía en algo tan universal como un videojuego, toda la población podría beneficiarse.

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